miércoles, 25 de junio de 2025

el invierno y sus energías

Nos encontramos transitando la estación del año donde el frío y la oscuridad o mejor dicho, los días con menos presencia de luz del sol, nos invitan a guardarnos, a mirar hacia adentro y volvernos más introspectivos, a buscar algo calentito para beber que ayude a templar nuestro cuerpo, para luego seguir con lo que estábamos haciendo.

Según la Medicina Tradicional China, las energías que prevalecen durante esta época del año provienen del elemento agua que representa la capacidad de fluir, adaptarnos y ser flexibles. A su vez, está estrechamente relacionado a los riñones y la vejiga urinaria, así como también a las glándulas suprarrenales. Los riñones almacenan la esencia (energía vital) y regulan el agua en nuestro cuerpo, en tanto que la vejiga urinaria almacena y excreta la orina.





Desde otro punto de vista, podemos establecer una relación entre estos órganos y los chakras o centros energéticos: pueden asociarse al primer centro energético o chakra raíz, llamado Muladhara, ubicado en la base de la columna vertebral, relacionado con la supervivencia, la seguridad y la conexión con la tierra, como también al segundo chakra o sacro, llamado Svadhisthana, ubicado en la zona abdominal o dos dedos por debajo del ombligo, relacionado con el deseo, la creatividad y las emociones.

Durante el invierno, la energía de los riñones puede debilitarse debido al frío y la humedad, pudiéndose desencadenar diversos síntomas físicos y emocionales. La emoción asociada a los riñones y al elemento agua es el miedo, por ende, un desequilibrio en las energias puede manifestarse en miedos, fobias, inseguridades, estados de estrés o ansiedades, falta de confianza, entre otros. Si bien, el miedo, en situaciones de peligro real, es una emoción adaptativa que nos ayuda a sobrevivir, cuando se vuelve algo crónico o se experimentan situaciones imaginarias, hay que empezar a prestarle atención.

En esta época del año se recomienda prestar especial cuidado a los riñones y a la vejiga urinaria, para entonces regular las energías y las emociones que puedan aflorar.
¿qué podemos hacer para equilibrar?
# nutrirnos a través de la alimentación: no sólo beber agua ayuda eliminar toxinas y depurar, sino también infusiones (diente de león, ortiga, té verde), jugos de arándanos, sopas o caldos de verduras de raíz (hojas verdes).
# practicar meditación a través de la recitación de mantras, repitiendo las sílabas LAM (chakra raíz) y VAM (chakra sacro): el sonido siempre nos hace viajar hacia adentro y en esa repetición, nos conduce a la calma.
# practicar yoga para equilibrar las energías o, realizar grounding (ejercicio de bioenergética para enraizarse explicado en un artículo anterior).
# poner en práctica técnicas de respiración que nos ayuden a relajar, a fines de reducir miedos, estados de estrés o ansiedades.
# buscar realizarse masajes, tomar sesiones de shiatsu o acupuntura, que ayuden a liberar posibles bloqueos energéticos.

Podemos decir entonces que intentar equilibrar las emociones relacionadas a los riñones y la vejiga urinaria, implica reconocer el miedo como una emoción clave, aprender a gestionarlo y adoptar un estilo de vida saludable que incluya una buena hidratación, una dieta equilibrada, ejercicio físico y apoyo emocional.

Aquí les comparto una frase que resuena bastante en mí, cuando estoy necesitando focalizar en algo: la atención energiza, la intención transforma... porque se sabe que donde va la atención va la energía y que, con nuestra intención, hacemos que todo se transforme.

jueves, 5 de junio de 2025

la respiración, siempre

Si bien, en otros artículos me he referido a la importancia de la respiración, hoy hablando con mi profesora de Ashtanga sobre unos talleres, me llevó a recordar una de las técnicas respiratorias que más me ha resultado, cuando no logro a veces conciliar el sueño, en ésta nueva etapa de la vida que estoy transitando, la perimenopausia.

A lo largo de los años he tenido la posibilidad de aprender diferentes técnicas en materia de respiración, de modo que puedo decir que la respiración consciente, es decir cuando logramos conectar con la respiración de una manera no automática y observamos nuestro respirar, se convierte en una herramienta simple al alcance de la mano que resulta muy beneficiosa, tanto a nivel físico como mental y emocional.

En éste sentido, puedo decir que siempre ha sido mi cable a tierra, en momentos de angustia, de ansiedades o sentir tensiones a nivel físico; porque simplemente buscando conectar con mi respiración y concentrada en ese ir y venir del aire, al inhalar y al exhalar, en pocos minutos, podía sentir que algo había cambiado en mí: me sentía más en calma, si había tensiones, iban cediendo con cada exhalación y, a veces, sucedía que empezaba a bostezar hasta lagrimear, como una forma también de seguir liberando. 

En el caso puntual de las técnicas que siempre he empleado han sido y son aquellas en que las respiraciones son completas (involucrando zona abdominal, torácica y clavicular), otra es la alternada (nadi-sodhana: técnica que expliqué cómo ponerla en práctica en un artículo anterior) y últimamente, estoy practicando la respiración lunar (en sánscrito: chandra bhedana pranayama) que consiste en respirar por la fosa nasal izquierda, tapando la fosa nasal derecha con pulgar de la mano derecha y, simplemente, respirar profunda y lentamente por la izquierda. 

¿cómo ponerla en práctica?

- posición: siéntate cómodamente con la columna erguida, sin tensionar.
- mudra: cierra la fosa nasal derecha con el pulgar de la mano derecha.
- respiración: inhala y exhala lenta y profundamente por fosa nasal izquierda.
- foco: concéntrate en la respiración y en la zona del entrecejo.
- duración: al principio, empezar con 10 respiraciones y observar qué efecto va produciendo en ti, para luego ir aumentando gradualmente. 

¿beneficios?
permite activar el sistema nervioso parasimpático, promoviendo la relajación, la calma y la introspección;
 equilibra las energías del cuerpo, calmando la mente y conectando con la energía lunar o femenina.

Por último, esta técnica respiratoria proveniente del Yoga, al ser sencilla y efectiva, no sólo nos está invitando a mejorar nuestra salud individual, sino también a formar parte de un movimiento colectivo que valora el poder vivir más en equilibrio y tranquilos en lo cotidiano de la vida misma. Podemos decir entonces que la respiración lunar, como técnica que promueve la salud integral, puede
 desempeñar un papel importante en la mejora de la calidad de vida.

jueves, 22 de mayo de 2025

transitar el camino del medio

Desde el punto de vista budista, el Camino del Medio (término en sánscrito: madhyama: medio o central - pratipada: camino o vía) se refiere a una forma de pensamiento y acción que evita los extremos, tanto a nivel intelectual como práctico, y se enfoca en la sabiduría y en una comprensión más equilibrada, orientándose hacia un camino que, podríamos decir, de iluminación y realización personal.

En ese sentido y sin retirarnos del mundo, las enseñanzas budistas hoy nos invitan a descubrir esa posibilidad en todas partes, como ser en la práctica de una meditación, en la tienda o el almacén, el trabajo, o en donde quiera que nos encontremos. Porque, en ese caminar por el medio, es donde vamos a lograr descubrir o mejor dicho, aceptar la realidad tal cual se nos presenta, donde existen todos los opuestos o las polaridades, desde la oscuridad y la luz, el frío y el calor, hasta la alegría y la tristeza, la confianza y el miedo, entre otros.

Y entonces, nos preguntamos: cómo aplicar ésta sabiduría antigua en nuestras vidas?
El Camino del Medio nos ofrece una especie de guía para que podamos llevar una vida más plena y satisfactoria, basada en el equilibrio, la moderación y la sabiduría, donde la comprensión de la felicidad la encontremos en la vida misma, no en la búsqueda de los extremos, sino en lo simple que la vida nos ofrece todos los días.
Algunos ejemplos prácticos, pueder ser: 
# en la alimentación: evitar caer en el extremo de comer demasiado o de abstenerse de comer por completo, sino que encontrar un equilibrio que nos sirva a nosotros en cuanto a la manera de alimentarnos; porque tal - como nos recuerda el Ayurveda, si nos apetece comer algo pero a veces ese algo no nos sienta del todo bien, se puede optar por comer menos cantidad y buscar tomar algo para acompasar (infusiones, semillas) y así comenzar a conectar con una forma de alimentarnos más consciente.
# en el trabajo: evitar entregarse por completo al trabajo al punto de descuidar la vida personal, sino intentar buscar un equilibrio entre las horas que trabajamos y nuestra vida personal; es importante cuidar nuestros vínculos... desconectar del trabajo cuando llegamos a casa, a modo de resetear nuestra mente y cuerpo de todo el día.
# en las relaciones: evitar aferrarse o vincularse de manera obsesiva con otros, tampoco ser distantes, sino intentar cultivar vínculos saludables y equilibrados, en donde el dar y el recibir se den naturalmente, la comunicación siempre sea asertiva y valoremos lo interconectados que estamos.

Como mencioné al inicio, siento que la vida hoy nos está invitando a aplicar este principio budista del Camino del Medio y aceptar, de alguna manera, a vivir entre la salud y dolencias físicas y/o emocionales (o enfermedades que a veces somatizamos), así como también entre la incertidumbre y el control. Y claramente sabemos que fácil, no es... pero soy una convencida que si empezamos a practicar ese caminar por la vida más en términos medios, apreciando la variedad de colores que nos ofrece, podemos empezar a observar y darnos cuenta que la vida siempre nos pone en el lugar que debemos estar en un momento determinado, para abrirnos a nuevas experiencias, sean placenteras o dolorosas, y seguir aprendiendo y caminando por la vida de una manera más conectada, más consciente.

Por último, y para concluir podemos pensar también en el hecho de que nada en la vida es absoluto sino que también existe lo relativo y ahí es donde practicar el Camino del Medio puede llevarnos a desarrollar una mayor conciencia de nuestras acciones y reacciones, aceptar nuestras limitaciones y, mediante una práctica constante, poder encontrar ese punto medio o equilibrio en las situaciones diarias de la vida misma.

"Nadie nos salva, salvo nosotros mismos. Nadie puede ni debe.
Debemos recorrer el camino nosotros mismos."
Siddharta Gautama Buda


lunes, 5 de mayo de 2025

regularnos emocionalmente

¿Cómo saber si estamos emocionalmente regulados? si, frente a situaciones en lo cotidiano de la vida o al relacionarnos con otros, respondemos de manera asertiva o reaccionamos?
En éste sentido, es donde busco profundizar acerca del tema porque creo no pasa por retirarnos del mundo, hacer rituales o estar meditando las 24hs para sentir que estamos en equilibrio sino que quizás, aprendiendo a observarnos en lo cotidiano, podemos reconocer nuestras emociones o al menos, empezar a registrar cómo nos encontramos emocionalmente hablando.

Después de años recorriendo estos caminos, desde lo personal, puedo llegar a la conclusión que lo emocional, aprender a procesar las emociones - sin reprimirlas, es lo más importante que podemos hacer por nosotros. Las emociones bien procesadas, expresadas y aceptadas, en el momento adecuado, son uno de los aspectos más importantes a trabajar en nosotros, tanto para lograr bienestar en nuestras vidas como para sentir que nuestro cuerpo está en armonía, a nivel físico y mental, para luego - si lo deseamos, llegar a trabajar en un plano más espiritual.

Con esto quiero decir que no hay emociones ni buenas ni malas, simplemente, son y depende de nosotros cómo saber procesarlas y canalizarlas de la mejor manera posible. Como solía decir Victor Frankl: "las circunstancias externas pueden despojarnos de todo, menos de una cosa: la libertad de elegir cómo responder a esas circunstancias."

Sentirse emocionalmente regulado no significa evitar sentir, sino todo lo contrario, ser consciente de las emociones que van surgiendo momento a momento y observar cómo respondemos, es decir, sentirlas de manera consciente, para evitar así responder desde el impulso. En definitiva, es intentar poder sostener las emociones que vayan surgiendo, pero sin sentirnos ahogados en ellas o bien, terminar negándolas.

De ésta manera, la regulación emocional podemos empezar por observarla en lo simple y cotidiano de la vida que, es ahí, donde debemos intentar poner el foco para poder llevar una vida más saludable, sentida y equilibrada, como por ejemplo:

- lograr tener una conversación incómoda, sin sentir que nos vamos desmoronar.
- poder tener un mal día, pero evitar ir destruyendo luego todo al paso.
- permitir darnos un descanso, sin sentir culpa, sin dar explicaciones.
- poder saber cuándo parar, ese "hasta que llegamos", cuándo decir "no".
- saber poner límites de manera asertiva, cuidarnos o preservarnos.

Podemos decir entonces que no necesitamos forzarnos o convertirnos en otra persona o realizar prácticas que no resuenen con nosotros, sino simplemente observarnos y ver qué funciona en nosotros, con qué resonamos, para poder sentirnos emocionalmente estables, más conectados con lo que somos, en definitiva, intentar ser coherentes con lo que sentimos y pensamos, para luego actuar desde un lugar más consciente.

Por último, sin olvidar que no hay fórmulas mágicas y que a veces suena fácil decirlo o escribirlo, se sabe que en la escuela de la vida todo se termina viendo en la práctica, porque es ahí donde podemos ir aprendiendo y regulando las emociones, desde la experiencia, dejando de lado todas las teorías y, simplemente siendo... de la mejor manera que podamos SER.

"Me gusta la gente sentipensante, que no separa la razón del corazón.
Que siente y piensa a la vez. Sin divorciar la cabeza del cuerpo,
ni la emoción de la razón." Eduardo Galeano


martes, 22 de abril de 2025

el auto-masaje y sus beneficios

Tal como había comentado anteriormente, hoy voy escribir de lo beneficioso que a veces resulta hacernos un auto-masaje y la sensación de bienestar que produce.
Técnicas, hay varias y diversas, algunas más complejas que otras, pero lo importante es que, más allá de la disciplina que provengan, están basadas en la intuición e intención de querer sentirnos bien y que ese malestar o dolencia se aliviane con el sólo hecho de realizar algún movimiento o presionar una zona o punto particular en nuestro cuerpo.

Para comenzar e ir a lo práctico, detallaré dos tips que ayudan a relajar los pies y la cabeza, dos de las zonas del cuerpo más importantes que al darles un masaje permiten liberar tensiones, malestares o dolencias, energías acumuladas, etc. Los pies son el reflejo perfecto del cuerpo, por ende, hacer un masaje con aceite o crema puede hacernos sentir un alivio inmediato y luego cierta sensación de bienestar en el resto del cuerpo; en tanto que la cabeza es una zona donde también suelen acumularse tensiones y es necesario masajear para despejar la mente y sentirnos más livianos.

auto-masaje en pies
el punto del Plexo Solar, se encuentra en el centro del pie, debajo de las almohadillas metatarsianas, entre el 2do y 3er dedo (ver imagen). es una zona refleja del cuerpo que abarca parte del sistema disgestivo y el diafragma, donde suelen acumularse tensiones, emociones o estrés. por lo cual, activar este punto va ayudarnos a:
- experimentar una sensación de relajación. 
- aliviar molestias o dolencias.
- reducir el estrés, estados de ansiedad.
- mejorar la digestión.
- restablecer el equilibrio general del cuerpo.

¿cómo estimularlo? con aceite o crema, masajear ambos pies, abarcando toda la planta del pie hasta los dedos. luego, bajar con el dedo pulgar hasta la mencionada zona, presionar unos instantes y combinar con movimientos circulares para ir liberando la zona que, a la primer presión, resulta a veces un tanto dolorosa. luego, desde ese punto se puede ir, con ambos pulgares, desde el centro hacia los costados.

auto-masaje en cabeza
el punto Feng Chi - vesícula biliar 20, se sitúa en la zona posterior del cuello, debajo del hueso occipital, se encuentra en la depresión entre el extremo superior del músculo esternocleidomastoideo y el extremo superior del músculo trapecio (ver imagen). activar este punto una vez al día o cuando sintamos rigidez, va ayudarnos a:
- liberar tensiones acumuladas en cuello y cabeza.
- mejorar la circulación y el drenaje linfático.
- aliviar el bruxismo, migrañas y cefaleas.
- reducir la fatiga ocular y sensación de pesadez en la mirada.
- equilibrar la energía de la vesícula biliar y así favorecer la claridad mental.

¿cómo estimularlo? con los dedos pulgares en los puntos, inhalar y realizar una leve presión por 30 segundos, al exhalar, combinar con movimientos circulares suaves y soltar, acompañando siempre con una respiración profunda.

Imágenes
: plexo solar y feng chi


jueves, 10 de abril de 2025

oxigenarnos naturalmente

Aprovechando que ya se respira otoño, con su temperatura ideal por estos lados serranos, salí de caminata hacia el monte hasta toparme con un arroyo que, generalmente, no tiene agua... pero ésta vez, gracias a las últimas lluvias del verano, estaba a pleno con su fluir. El día estaba soleado y en calma, me saqué el calzado y sumergí los pies en el agua... fue un bálsamo poder sentir su frescura y escuchar ese fluir entre las piedras y mis pies, instante en el que me di cuenta de lo maravilloso que sería dejarnos fluir como el agua.

Ese pensamiento o reflexión profunda que surgió, simplemente al sumergir mis pies en el agua, creo tuvo que ver con el hecho de haber conectado con la Naturaleza: el agua, la tierra, el aire, la luz del sol. A veces pienso que tenemos al alcance de la mano poder conectar con eso, más de lo que imaginamos, el tema es proponérnoslo... salir a caminar en medio de la Naturaleza, si es posible, cerca del agua... arroyos, rios, lagos o mares... si vivimos en medio de una ciudad, salir al patio y caminar descalzos sobre el césped y/o rodearnos de plantas o bien, buscar una plaza o pulmón verde donde podamos oxigenarnos, porque de eso se trata, de poder oxigenar nuestro cuerpo, para darle un respiro a la mente y a las emociones en un momento determinado y, luego poder seguir con lo cotidiano, de una manera más conectada, más consciente.

Quizás entonces, oxigenarnos, sea eso... poder salir de lo que estamos haciendo, por unos momentos, conectar con nuestra respiración, observarnos e intentar buscar espacios donde podamos oxigenarnos naturalmente, como ser:
- caminar al aire libre despacio, acompasando la respiración y observando el entorno.
- explorar caminos en medio de entornos naturales como ser bosques, playas u orillas de ríos y aprovechar esa energía para meditar.
- buscar sumergirnos en un bosque y respirar profundamente el aire puro, como una especie de inmersión sensorial y contemplativa.
- escuchar los sonidos de la naturaleza, como ser el murmullo de los arroyos, el sonido del mar, el canto de la aves, el viento que susurra entre los árboles.

Como dice la letra de una canción "si se callase el ruido, oirías la lluvia caer..." me lleva a reflexionar sobre el hecho de que cuando entramos en contacto con lo sabio de la Naturaleza y dejamos que nuestro cuerpo y mente se oxigenen, tomen un respiro, observando nuestras emociones y dejando que, como el agua, sigan su curso... obtendremos esos efectos tan reparadores que tiene la Naturaleza sobre la mente y nuestro cuerpo, tanto a nivel físico como emocional y energético.

domingo, 30 de marzo de 2025

hablemos de insomnio

El insomnio o ese estado en el que se nos dificulta conciliar el sueño o permanecer dormidos y/o despertarnos con la sensación de no haber descansado lo suficiente, es algo que, si bien, no sucede a todas las personas, puede darse en aquellas con tendencia a tener un sueño liviano o bien, cuando no es posible dejar de lado las preocupaciones, situaciones o aconteceres cotidianos, al momento, del descanso.

En mi caso, siento que a veces se debe a posibles estados de ansiedad frente a ciertas incertidumbres de la vida que llevan a que el sistema parasimpático no logre activarse para el descanso, es decir la mente no logra desconectar. Y últimamente, empecé a relacionar esos estados también, con lo hormonal, porque hace un tiempo que estoy transitando la etapa de la perimenopausia.

Qué suelo hacer cuando aparecen esos estados? para disminuir el cortisol - hormona del estrés y liberar serotonina, encargada de regular la secreción de melatonina? 
En principio, poner en práctica algunas de las siguientes herramientas:
# técnicas respiratorias: la respiración profunda y consciente siempre va a hacer que bajemos revoluciones y nos brinde enseguida una sensación de calma.
# salir a hacer ejercicios físicos al aire libre: tales como caminar, correr, andar en bicicleta o bien, respirar naturaleza y exponernos al sol. 
# practicar yoga y/o alguna técnica de meditación.
# escribir en un cuaderno eso que puede estar preocupándonos: escribir lo que sentimos, es una herramienta terapeútica y a la vez muy liberadora.
# alimentarse de manera saludable, observando qué nos hace bien y qué no.
# recibir masajes o directamente, realizarnos un auto-masaje en los pies, dado que son el reflejo perfecto del cuerpo y masajearlos tiene un efecto relajante.
# practicar la auto-digitopresión(*) en zonas que ayuden a liberar tensiones y estimular el nervio vago (regulación parasimpática, relajación).
# tomar flores de bach o tinturas, especificas para tratar esos estados
.

Frente a la variedad de herramientas o técnicas con las que uno puede volver a ese equilibrio y dormir bien, me lleva a reflexionar... ¿por qué algunos dejamos que el estrés o las ansiedades nos dominen de manera tal que una necesidad fisiológica como es dormir, en el que nuestro cuerpo descansa y nuestras células se regeneran, no se dé a veces de forma tan natural?
Y siempre suelo llegar a la misma conclusión: creo que pasa por aprender a estar atentos a éste momento - presente, a las emociones que puedan ir surgiendo y a observarnos porque, en ese observar, uno empieza a valorar las pequeñas cosas.
Algo que quizás suena muy cliché, pero cada vez estoy más convencida que lo simple y que menos - a veces, es más... puede ser una forma de agradecer lo que tenemos, de pensar en lo importante de la salud y de ahí para adelante, porque siempre van a ver situaciones en las que no podremos tener el control pero sabemos que, a su debido tiempo, las cosas se acomodan y ahí es cuando nos damos cuenta que de nada sirvió tener desvelos, no descansar bien y dejar que el cuerpo recupere fuerzas y energías, para estar más conscientes, ante la vida misma.

(*) más adelante, escribiré sobre auto-masajes basados en la digito-presión. 

jueves, 20 de marzo de 2025

el arte de darse cuenta

A menudo si olvidamos de observarnos bien, de estar conectados... suelen repetirse las maneras en que reaccionamos frente a situaciones que nos suceden en lo cotidiano y que, a veces, terminamos naturalizando.
Darse cuenta, observarnos... justo en ese preciso instante, donde nuestro cuerpo nos envía, de manera sutil, una señal que indica que algo no nos está sentando bien, es algo que debemos intentar no pasar por alto. 
Tal como decía J. Krishnamurti, el "darse cuenta" es simplemente ser consciente y observar los movimientos de la mente, sin interpretarlos.
 
A dónde voy con ésto? a contarles que hace unos días experimenté tal cansancio a nivel laboral debido a ciertas presiones y exigencias que demandan uno de mis trabajos que, llegué a sentir que empezaba a contracturarme y ponerme de un humor que no me gusta para nada, porque sé que sólo conduce a restar y sentir aún más cansancio. Es, entonces, en esos momentos en que logro darme cuenta y voy en busca de algunas de las herramientas o simples actividades que vengo hace tiempo poniendo en práctica y que, cuando logro hacerlo, doy fé que funcionan: como ser, salir afuera y respirar profundo, ver la luz del sol, estirar el cuerpo, para luego retomar con lo que estaba haciendo. O bien, al terminar de trabajar, salir a caminar para despejar y mover el cuerpo y/o tender el mat y realizar mi práctica de yoga, respirar y dejar que el cuerpo se mueva, la mente descanse y todo se convierta en una especie de meditación.

Parece un disco repetido eso que cuesta a veces poner en práctica herramientas que nos hacen bien, pero bueno, hay una realidad y es que somos seres humanos viviendo una experiencia y, tal como decía C.G.Jung "nadie se ilumina fantaseando figuras de luz, sino haciendo consciente su oscuridad". Y ahí es donde ese darse cuenta, el ser conscientes y observarnos, estar presentes en lo que hacemos, percibir cómo se hace y qué se necesita frente a los aconteceres de la vida misma, puede ser de gran utilidad en momentos o situaciones que nos demanden ciertas energías. 

En ese sentido, para que ese comenzar a darse cuenta, sea sencillo y simple, esté al alcance de la mano - algo que ya vengo mencionando en otros artículos, es conectar con el simple acto de respirar, pero no como lo hacemos habitualmente, sino de una manera consciente y simplemente, observarnos... porque se sabe que es y siempre será una herramienta de ayuda en situaciones que nos provoquen niveles de estrés, estados de ansiedad, de angustia, enojos, miedos, etc. y evitar así que el cuerpo termine expresándose en alguna dolencia física o enfermedad.
Empezar por este pequeño paso, de volver a respirar conscientemente, por más que suene quizás repetitivo, es lo mejor que podemos hacer... en todo momento, en toda circunstancia, porque estamos respirando y eso, es vida.


jueves, 20 de febrero de 2025

hablemos de meditar

El Budismo describe a la Meditación como el simple acto de estar presente en este instante. El sentarse para oír la mente, sin aceptar o rechazar lo que dice, es una clase de meditación en donde la realidad presente sólo podemos apreciarla mediante la observación directa o el escuchar atento. (La vía del no apego, Dhiravamsa)

Pensando en cómo escribir acerca de una práctica que, en lo personal, a veces no me es tan fácil llevarla a cabo o bien, estar a la espera que se den las condiciones para poder hacerla... me llevó a pensar en algo espontáneo que sucede a veces cuando, a través de la escucha del canto reiterado, como si fuese un mantra, de algún ave en particular hace que cierre los ojos, me concentre en la respiración, entre en una especie de relajación y mi mente logre descansar, al menos, unos instantes.

Este acto tan simple suelo relacionarlo con la práctica de la meditación pero, sin estar en retiros afines o, en grupos recitando mantras, simplemente... estando presente en lo que estoy haciendo en un instante determinado. Recuerdo que algo así me sucedía cuando practicaba windsurf, actividad naútica, en la que debes estar atento al viento, a las técnicas o maniobras que vas ejecutando para poder navegar... mi mente estaba con la atención plena en eso y, al salir del mar, solía experimentar una especie de relajación, sublime... más allá del ejercicio físico. Lo mismo sigue sucediendo con mi práctica de Yoga, entre la respiración y las asanas, siento que la práctica se convierte en una especie de meditación en movimiento, donde sus efectos, al finalizarla, son maravillosos.

Y así, puedo citar varios ejemplos... pero yendo a lo práctico, la pregunta es: ¿cómo podemos lograr esos momentos meditativos en lo cotidiano de la vida? en medio de las actividades, trabajos, rutinas u horarios? Y la respuesta, suena simple, pero desde mi experiencia he podido sentir que, estando presentes, en lo que estamos haciendo ahora pueden lograrse tales momentos meditativos, como ser: al prepararnos unos mates, al cocinar, al hacer una masa para hornear galletas... con la atención plena, concentrados en los detalles y los aromas. Lo mismo podemos intentar con el trabajo, porque está comprobado que si nos concentramos 100% en lo que estamos haciendo, la mente no se aturde ni se estresa, va haciendo cada cosa a su tiempo... y si le sumamos el hecho de respirar de manera consciente, cuando lo necesitemos, la mente se oxigena y eso permie que realicemos las tareas pero, de una manera más relajada y distendida, más allá de las posibles presiones y/o responsabillidades a las que debamos atender. 

Pero bueno, lo cierto es que también en un principio algo de todo ésto puede costar hacerse o bien, no podamos encontrar aún esa conexión... entonces, simplemente, el hecho de intentar tomarnos un instante en el día donde podamos llevar la atención plena a nuestra respiración, cerrar los ojos y dejarnos llevar por ese contemplar... nuestro cuerpo y mente, ya estarán agradecidos.






sábado, 1 de febrero de 2025

conectar con el silencio

Suena fácil decirlo o llevarlo a la práctica en medio de una sociedad donde lo que sigue prevaleciendo es estar conectados en todo momento, haciendo cosas, escuchando música, rodeados de gente, de ruidos, entre otras distracciones.
Si bien, somos seres sociales y es hermoso poder conectar y compartir con otros, siento que en lo cotidiano a veces nos perdemos de algo tan simple como es el silencio... en medio de las dinámicas en las que entramos al llevar a cabo nuestros trabajos, actividades o responsabilidades/compromisos laborales y sociales.

En este sentido, es inevitable que aparezca entre mis pensamientos una frase que alguna vez leí por ahí y resonó tan cierto: ¿cuándo dejaste de sentirte cómodo en el dulce espacio del silencio? una pregunta que me lleva a reflexionar por qué a algunas personas les cuesta lograr conectar con algo tan simple y a la vez, sublime. Recuerdo en mi juventud a un profesor que para que dejemos de hablar en clase, nos decía e invitaba a lo siguiente: "escuchen el silencio" y mágicamente, todos nos callábamos. 








              



A decir verdad siempre fui una persona muy activa, no sabía estar sin hacer nada y supongo que venía de mandatos sociales donde debemos estar siempre haciendo algo, produciendo o bien, porque sigue estando bastante vigente no ser bien visto, el hecho de no hacer nada. Pero bueno, las circunstancias de la vida me han llevado a poder conectar con esos instantes, a encontrar esos espacios de silencio y simplemente hacer nada y contemplar. Con el paso del tiempo, a
prendí a priorizar, a cuidar esos espacios porque logré descubrir que son como un reseteo necesario en medio de lo cotidiano... algo que me conduce a una expresión italiana o, mejor dicho, a una filosofía conocida como "Il dolce far niente", que significa lo dulce de no hacer nada... en donde se nos invita directamente a disfrutar de este preciso instante, dándonos la posibilidad de conectar con ese espacio de silencio.











¿cómo aplicarlo en lo cotidiano de la vida? 
intentando 
buscar u
n momento, en el que podamos hacer nada y dedicarnos unos instantes, por ejemplo, a tomar unos mates en el patio, en el parque o bien, disfrutar de un café y simplemente dejar que suceda, que aparezca ese silencio... tan reparador.

¿beneficios? permite reducir el estrés y estados de ansiedad, nos ayuda a mejorar la concentración, a desconectar de la tecnología y de las preocupaciones, al menos, por unos instantes y así, descubrir el encanto de la simpleza de la vida.


miércoles, 15 de enero de 2025

conectar, estar presente... enraizarse

Enraizarse, estar conectado, sentirse presente... en este instante resulta simple a veces decirlo, pero ponerlo en práctica sin que nuestra mente se disperse, suele ser una tarea no tan fácil... sin embargo, puedo decirles que, por experiencia, intentar hacerlo en lo cotidiano, puede hacernos sentir más centrados, más seguros y estables, con plena atención en lo que estemos haciendo ahora. 

Desde el punto de vista de la Bioenérgetica, el "enraizamiento" es un concepto que representa el contacto del individuo con las realidades básicas de su existencia, enraizado en la tierra, identificado con su cuerpo, consciente de su sexualidad y orientado hacia el placer. (Alexander Lowen)




En este sentido, se dice que una persona enraizada es aquélla que tiene los pies sobre la tierra y logra autoregularse, mediante un equilibrio entre su carga y descarga: estar conectados con la tierra permite que la energía fluya y se regulen así las emociones. Asimismo, se relaciona con
 el hecho de saber cómo me planto frente al mundo, con tener una posición que me conecte con la realidad, aquí y ahora. 

¿cómo practicar el enraizamiento?
1- posición de grounding: de pie, con piernas y pies separados el ancho de caderas y, flexionando levemente rodillas, el peso debes sentirlo en la parte inferior de tu cuerpo. luego, aflojar el abdomen y soltar la pelvis, buscando el eje entre la cabeza y la pelvis, sin generar tensión... 
siente el sostén de la tierra, siente el contacto de los pies en el suelo, percibe tu cuerpo centrado aquí y ahora, respira profundo y exhala con un AAAHHH... observa y percibe tus sensaciones. 
2- posición de arco: de pie, coloca tus puños sobre la zona lumbar y con las rodillas flexionadas, arquear suavemente el cuerpo hacia atrás. luego, llevar la pelvis hacia adelante y el mentón ligeramente hacia abajo, aflojando mandíbula y exhalando con un AAAHHH... no hiperextender hacia atrás la espalda. podría surgir alguna vibración en tu cuerpo, déjala que ocurra... observa, conecta con lo que sientes.
3- posición de contra arco: siempre en posición de grounding, lleva tu tronco hacia abajo, en dirección al suelo, con rodillas ligeramente flexionadas, soltando la cabeza,  los brazos y la mandíbula. el peso del cuerpo debes sentirlo en los pies, no en tus manos. respira profundo y si surge alguna vibración... simplemente, disfrútala. al incorporarte, hazlo de manera suave y lenta, como si te desenrollaras hacia arriba, lo último que sube es la cabeza.
4- vuelve a tu posición de grounding. respira, percibe tus sensaciones. siente tu cuerpo, observa y registra qué ocurre. vuelve a repetir la secuencia 2 o 3 veces. 


sobre la espontaneidad

Hace tiempo que tenía ganas de escribir sobre la espontaneidad . Una palabra que, a veces, siento que se está esfumando. O, mejor dicho, que...